‘El aviso’: de la página a la pantalla

Hace una semana que se estrenó el teaser de ‘El aviso’. Desde que lo vi por primera vez, no he podido dejar de recordar a qué parte del libro correspondía cada imagen. Como ‘El aviso’ fue la primera novela que escribí y la repasé unos cien millones de veces, me la sé casi de memoria y no me ha costado mucho encontrar los párrafos correspondientes a cada plano de la película. Ha sido una labor de lo más interesante. Aquí están todos esos planos del tráiler y su correspondiente origen en el texto de la novela, la verdad es que en algunos casos el parecido es excepcional. Debo recordar, eso sí, que los nombres en la novela no siempre coinciden con los nombres en la película: el personaje que interpreta Raúl Arévalo se llama Aarón en el libro pero Jon en la película, el niño se llama Leo en la novela y Nico en la adaptación a cine. Aquí he conservado los nombres originales del libro. La película, por cierto, se estrena el 23 de febrero de 2018.

“El brillo azul de las luces policiales se reflejaba en los escaparates del Open. En los dos surtidores de gasolina que había junto al pequeño aparcamiento de la tienda”.

“El asfalto se tiñó de amarillo, azul o violeta al reflejar la luz del letrero de neones que escribía Open en la tienda del americano. Aarón* avanzó con paso lento pero decidido, los brazos extendidos a los lados sin balancearlos apenas. Olió la gasolina. Una brisa cálida recorrió su piel”.

“El asfalto se tiñó de amarillo, azul o violeta al reflejar la luz del letrero de neones que escribía Open en la tienda del americano. Aarón avanzó con paso lento pero decidido, los brazos extendidos a los lados sin balancearlos apenas. Olió la gasolina. Una brisa cálida recorrió su piel”.

“Aarón se detuvo frente a las puertas de la tienda. Permaneció quieto unos segundos antes de dar el paso definitivo. Cuando lo dio, las puertas se abrieron frente a él con un crujido plástico. El aire frío que salió del interior le hizo contraer el estómago. El cañón de la pistola se le clavó en la ingle”.

“Aarón se detuvo frente a las puertas de la tienda. Permaneció quieto unos segundos antes de dar el paso definitivo. Cuando lo dio, las puertas se abrieron frente a él con un crujido plástico. El aire frío que salió del interior le hizo contraer el estómago. El cañón de la pistola se le clavó en la ingle”.

“Por aquel entonces el Open no era una tienda, era una pequeña gasolinera con apenas dos surtidores y alguien encargado de cobrar. Te ponía la gasolina y te cobraba en un garaje, lo que ahora es la tienda precisamente”.

“Por aquel entonces el Open no era una tienda, era una pequeña gasolinera con apenas dos surtidores y alguien encargado de cobrar. Te ponía la gasolina y te cobraba en un garaje, lo que ahora es la tienda precisamente”.

"El último día de clase, Leo regresó a casa caminando junto al coche de su madre. Llevaba la mano izquierda agarrada a la puerta del copiloto y la camisa empapada pegada al cuerpo. La molesta sensación de los zapatos encharcados de agua, Coca Cola y gasolina le incomodaron a cada paso".

“El último día de clase, Leo regresó a casa caminando junto al coche de su madre. Llevaba la mano izquierda agarrada a la puerta del copiloto y la camisa empapada pegada al cuerpo. La molesta sensación de los zapatos encharcados de agua, Coca Cola y gasolina le incomodaron a cada paso”.

—Querían robar una mierda de caja de una tienda que no vale nada y el cabrón acabó disparando a mi hermano. Ha dicho que fue un error, que se puso nervioso y no supo qué hacer. Por lo visto Davo hace un movimiento extraño para proteger a un niño que está en la cola, ¡y a la mierda! —Daniel golpeó la pared con el puño— el tío va y dispara. Que no supo qué hacer.

—Querían robar una mierda de caja de una tienda que no vale nada y el cabrón acabó disparando a mi hermano. Ha dicho que fue un error, que se puso nervioso y no supo qué hacer. Por lo visto Davo hace un movimiento extraño para proteger a un niño que está en la cola, ¡y a la mierda! —Daniel golpeó la pared con el puño— el tío va y dispara. Que no supo qué hacer.

"Aarón escuchó la puerta cerrarse. Escondió la cara entre las dos manos. Golpeó el volante con el puño izquierdo mientras Andrea cambiaba de coche. La arena crujió bajo los neumáticos cuando ella arrancó. La escuchó marcharse. Aarón dejó caer los hombros y suspiró con la frente apoyada en el volante. Tardó varios segundos en incorporarse. Cuando lo hizo, miró el reloj del cuadro de mandos. Eran más de las nueve".

“Aarón escuchó la puerta cerrarse. Escondió la cara entre las dos manos. Golpeó el volante con el puño izquierdo mientras Andrea cambiaba de coche. La arena crujió bajo los neumáticos cuando ella arrancó. La escuchó marcharse. Aarón dejó caer los hombros y suspiró con la frente apoyada en el volante. Tardó varios segundos en incorporarse. Cuando lo hizo, miró el reloj del cuadro de mandos. Eran más de las nueve”.

"Detrás de la nave se levantaba la fábrica de relojes. Durante mucho tiempo fue la única construcción en aquella parte olvidada de la carretera. Pero tras la explosión urbanística de Arenas, numerosas industrias y empresas habían asentado centrales o delegaciones en torno a la fábrica, hasta convertir el lugar en uno de los más activos polígonos industriales de la zona noroeste de la comunidad".

“Detrás de la nave se levantaba la fábrica de relojes. Durante mucho tiempo fue la única construcción en aquella parte olvidada de la carretera. Pero tras la explosión urbanística de Arenas, numerosas industrias y empresas habían asentado centrales o delegaciones en torno a la fábrica, hasta convertir el lugar en uno de los más activos polígonos industriales de la zona noroeste de la comunidad”.

—Aarón —se le escapó a Andrea, alargando la última vocal. Sus ojos se pasearon sobre los recortes de periódico, los números, las hojas arrancadas del cuaderno, los nombres—. ¿Qué es todo esto?

—Aarón —se le escapó a Andrea, alargando la última vocal. Sus ojos se pasearon sobre los recortes de periódico, los números, las hojas arrancadas del cuaderno, los nombres—. ¿Qué es todo esto?

"Logró apartar del cine de su mente las dolorosas proyecciones que la visión del colegio había desencadenado. Se prometió que, de la misma forma, tenían que desaparecer del próximo curso las horas de comedor a solas. Las solitarias esperas al otro lado de la calle. Las veces que se encerraba en el baño, los pies subidos a la taza para que no lo localizaran, mirando el reloj para salir diez minutos más tarde que todos los demás. «Siempre el último», era el saludo habitual de mamá".

“Logró apartar del cine de su mente las dolorosas proyecciones que la visión del colegio había desencadenado. Se prometió que, de la misma forma, tenían que desaparecer del próximo curso las horas de comedor a solas. Las solitarias esperas al otro lado de la calle. Las veces que se encerraba en el baño, los pies subidos a la taza para que no lo localizaran, mirando el reloj para salir diez minutos más tarde que todos los demás. «Siempre el último», era el saludo habitual de mamá”.

"Abrió el sobre. De su interior sacó una hoja doblada dos veces por la mitad".

“Abrió el sobre. De su interior sacó una hoja doblada dos veces por la mitad”.

"Victoria agarró la hoja con un temblor en su mano que no logró disimular ante su hijo. Lo primero que advirtió fue la excelente presentación del único párrafo escrito, antes incluso de poder leerlo. No se había dado cuenta pero se le habían humedecido los ojos. Tuvo que parpadear varias veces antes de poder distinguir las letras".

“Victoria agarró la hoja con un temblor en su mano que no logró disimular ante su hijo. Lo primero que advirtió fue la excelente presentación del único párrafo escrito, antes incluso de poder leerlo. No se había dado cuenta pero se le habían humedecido los ojos. Tuvo que parpadear varias veces antes de poder distinguir las letras”.

"Nunca uno de esos accesos de pensamiento acelerado había durado tanto tiempo, hasta el punto de agotarle, e iba a necesitar una buena dosis de cafeína para tratar de plasmar en papel aquel montón de cabos sueltos".

“Nunca uno de esos accesos de pensamiento acelerado había durado tanto tiempo, hasta el punto de agotarle, e iba a necesitar una buena dosis de cafeína para tratar de plasmar en papel aquel montón de cabos sueltos”.

"Se levantó con fuerza. Tuvo que caminar con un brazo extendido tocando la pared para mantener el equilibrio. Llegó al baño justo a tiempo de vomitar en el interior de la taza. Con cada arcada notaba la sangre bombear en su cabeza y palpitar en el derrame de su ojo".

“Se levantó con fuerza. Tuvo que caminar con un brazo extendido tocando la pared para mantener el equilibrio. Llegó al baño justo a tiempo de vomitar en el interior de la taza. Con cada arcada notaba la sangre bombear en su cabeza y palpitar en el derrame de su ojo”.

"El Señor Palmer vio el reflejo de Aarón en el espejo circular que colgaba del techo. Allí donde también se reflejaban las rayas blancas de los tubos fluorescentes que iluminaban el establecimiento".

“El Señor Palmer vio el reflejo de Aarón en el espejo circular que colgaba del techo. Allí donde también se reflejaban las rayas blancas de los tubos fluorescentes que iluminaban el establecimiento”.

"Se resistió a rendirse. Vestido con la misma ropa del día anterior, empezó a buscar la solución a los dos problemas que tenía por delante. El primero, cómo iba a salir de casa. Y el segundo, de dónde iba a sacar el arma para ir a la tienda del americano".

“Se resistió a rendirse. Vestido con la misma ropa del día anterior, empezó a buscar la solución a los dos problemas que tenía por delante. El primero, cómo iba a salir de casa. Y el segundo, de dónde iba a sacar el arma para ir a la tienda del americano”.

"El volante dejó de arder entre sus dedos. Aarón no prestó atención al cambio de marchas, arrancó en segunda con violentas sacudidas del coche. Rió cuando las dos ruedas del lado derecho bajaron de la acera haciéndole golpear el techo con la cabeza. Sorteó la rotonda al final de la calle principal para coger la carretera que conducía al hospital".

“El volante dejó de arder entre sus dedos. Aarón no prestó atención al cambio de marchas, arrancó en segunda con violentas sacudidas del coche. Rió cuando las dos ruedas del lado derecho bajaron de la acera haciéndole golpear el techo con la cabeza. Sorteó la rotonda al final de la calle principal para coger la carretera que conducía al hospital”.

"Entonces Brecha giró el cuello. Cuando descubrió a Leo mirándole desde el interior del coche, entornó los ojos y le señaló. Después, utilizando ese mismo dedo y desplegando el pulgar, formó una pistola imaginaria. Se la llevó a la sien. Y disparó".

“Entonces Brecha giró el cuello. Cuando descubrió a Leo mirándole desde el interior del coche, entornó los ojos y le señaló. Después, utilizando ese mismo dedo y desplegando el pulgar, formó una pistola imaginaria. Se la llevó a la sien. Y disparó”.

"Uno de los enfermeros salió corriendo al aparcamiento, detrás de Aarón. El otro se acercó hasta el mostrador a comprobar si Miguel estaba bien".

“Uno de los enfermeros salió corriendo al aparcamiento, detrás de Aarón. El otro se acercó hasta el mostrador a comprobar si Miguel estaba bien”.

"Gritó algo indescifrable para apartar de su cabeza la imagen de David agonizando en una cama de ese mismo hospital".

“Gritó algo indescifrable para apartar de su cabeza la imagen de David agonizando en una cama de ese mismo hospital”.

"Salió disparada en dirección a la tienda. Sus lágrimas volaron hacia atrás. Notó el calor del asfalto".

“Salió disparada en dirección a la tienda. Sus lágrimas volaron hacia atrás. Notó el calor del asfalto”.

"Aarón movía la pistola a un lado y a otro. Parpadeaba a un ritmo frenético para aliviar el picor del sudor sobre sus ojos".

“Aarón movía la pistola a un lado y a otro. Parpadeaba a un ritmo frenético para aliviar el picor del sudor sobre sus ojos”.

Y aquí está el teaser al completo:

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Teaser trailer de ‘El aviso’

¡Hoy se ha estrenado el teaser tráiler de ‘El aviso’, basado en mi primera novela! Dirige Daniel Calparsoro con guión de Jorge Guerricaechevarría, Chris Sparling y Patxi Amezcua. Protagonizan Raúl Arévalo, Belén Cuesta, Hugo Arbués, Aura Garrido, Antonio Dechent, Aitor Luna y Sergio Mur.

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Welcome to the house among the cactuses

‘DESERT FLOWERS’ is out today in the United States, UK, Australia and Canada. So today is the day when I can finally open the door to the house where my new novel takes place. A house lost in the remote landscape of the Baja California Desert, Mexico, where an American family has decided to build its home. Here, Elmer and Rose take care of their five daughters, all of them with flower names: Edelweiss, Iris, Melissa, Daisy and Dahlia. I’m thrilled to be able to invite you into their home, to open the screen door on the porch to anyone who wants to discover what’s really hidden among these cactuses.

I invite the reader to come into the kitchen, where Rose might be making breakfast, finding herself absorbed, like she is every morning as she looks out of the window, in the desert turned by the rising sun into a palette of a thousand shades of watercolor. To meet Rose is to meet a woman who loves her five daughters above all else, a devoted mother capable of making the greatest of sacrifices to protect her girls. By all means enjoy her conversation, just don’t ask too much about her past, especially about the time before moving to the house among the cactuses. And best not mention the wooden cross driven into the earth out back, the one with Edelweiss’s name engraved on the crosspiece.

Desert-Flowers-CoverWhen Elmer comes in through the kitchen door, freshly shaved, wearing the coveralls from the gas station where he works, a handshake will be greeting enough. He’s sparing with words and looks at any stranger invading his territory with suspicion, so tread carefully whenever he’s close by. Elmer’s arrival would be a good moment to leave the kitchen and take a look around the living room. There, hanging from the wall, is the guitar that Edelweiss played. And the turntable that plays the music to which the family dance together. Among the Flowers, by Bob Davis, is one of their favorite songs.

It’s likely that a frenzy of footsteps will break out at any moment upstairs. It’s the twins, Daisy and Dahlia, who’ll come down in their little red pajamas, hungry, in search of cereal and kisses from Mommy. They’re identical, aren’t they? Sometimes it’s as if they were the same girl, especially when they both talk at the same time. A good topic of conversation with them, to keep them happy, would be to ask them about the pictures they make with colored beads. One thing they don’t like talking about is how they have to take turns hiding whenever their teacher Socorro comes.

After meeting the twins, why not head up to the bedrooms? Iris will be in front of her dressing table mirror, brushing her hair. At the same time, she’s probably reading a Jane Austen book, or maybe the script to A Streetcar Named Desire, which she loves. It’s easy to talk to her about anything, she has a large vocabulary and an excessive interest in meeting a boy from outside, and so you never know how an encounter with her will end. She is already a beautiful woman, full of life, as lovely as the flower from which she receives her name.

Two doors further on is Melissa’s bedroom. Here you should take a look at the wall where she hangs the best drawings she’s done of the family. They sum up perfectly the happiness that reigns in their home. There are also several portraits of Edelweiss, now the only way to see her face. Melissa especially likes a picture she drew of her eldest sister one summer, in which she has an armful of vegetables dug from the ground. Melissa herself might be in the room, talking to her stones with eyes. Don’t be afraid to ask her about them, she likes introducing people to the rocks that she’s brought to life and named after movie stars. Melissa’s a very special girl in a very difficult situation. Please treat her with care and understanding.

Finally, after seeing the house and meeting the family, you should go outside and enjoy the unique landscape, as beautiful and as mysterious as the flowers that come out on the cactuses at the beginning of summer. A few yards beyond the front porch stand three cactuses dressed in men’s clothes, like desert scarecrows. They are Needles, Pins and Thorns, great friends of Melissa’s. They only speak to her, so there’s no point trying to strike up a conversation with them. After all, they’re just cactuses. Right?

And now that you’re out here, listening to the sounds of the family living its everyday life inside the house, the best thing you can do is wait for nightfall to enjoy one of the loveliest landscapes that exists: the Baja California Desert at sundown. Don’t be frightened if you hear footsteps behind you. Pay no attention to the animal skull gleaming on the dirt in the moon’s silver light. And if you feel the hairs on your arms stand on end, you’re better off thinking it’s the sudden change in temperature as the sun disappears over the horizon. You’d also do well to persuade yourself that the figure in white cloth floating among the rocks is Melissa—she often goes out at night to talk to her cactuses—and that the hand approaching your neck from behind must be Iris’s. Has the porch light come on by itself? No, it must be Elmer and Rose, who don’t really like receiving visitors at all.

Maybe I forgot to warn you that, though you might know when you enter the house among the cactuses, you never know when you’ll leave. If you ever do. And now it’s too late.

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Banda sonora de ‘La casa entre los cactus’

Para los que estén leyendo ‘La casa entre los cactus’, o para los que ya la hayan leído pero quieran revivir su atmósfera, propongo esta lista de reproducción en Spotify con las canciones que formarían, a mi entender, una banda sonora perfecta para el libro. Yo las escuché sin cesar durante la escritura de la novela. En mi cabeza, las canciones se titularían así:

1. Edelweiss’s theme
2. Windy desert night.
3. Ascalapha Odorata.
4. Rose and Elmer theme.
5. Desert sun.
6. Iris’s theme.
7. The cactuses talk.
8. Missing sister.
9. Let the mystery be.
10. Cactus bloom.
11. The portrait.

También se puede escuchar la lista en Youtube:

Aunque, en realidad, el audio que más escuché mientras escribía ‘La casa entre los cactus’ fue éste, ocho horas seguidas de sonido desértico que me aislaban del mundo:

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My new book is on its way

My third novel is on its way. I suddenly realised it last night when I saw it added to the Amazon site, with its very own page. I’ve worked on this novel since 2015, lived with its characters for nearly two years now, but it was yesterday when, in a sense, it first proved its existence to the world. It’s nothing more than a landing page—there’s not even a cover or a blurb on it yet—but it does reveal the title. Yesterday, only editor, translator and I knew about it. Today it’s official and public: DESERT FLOWERS is my upcoming new novel. Hard as rock and sand, tender as a cactus bloom. Mysterious as an animal skull reflecting the desert moonlight.

I can’t wait for my readers to meet the family that lives in that desert. In a house full of love and secrets. As you approach, you may hear laughter and screams. Anyone who enjoyed or suffered with what happened in the basement of The Light of the Fireflies—and every time I read the thousands of reviews on Amazon and Goodreads I rejoice at how many of you did—should be prepared to be shocked and moved again. But in a completely different way. No fireflies, darkness or confined spaces this time. Instead, the vast landscape of an immense desert strangely filled with all kinds of flowers.

I’ll be sharing more information on the novel as the AmazonCrossing release date approaches, but I felt the need today to introduce the book in a respectable and formal way. Readers, this is Desert Flowers. Desert Flowers, these are your future readers.

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Mi próxima novela está llegando

Cada vez falta menos para que se publique mi tercera novela. Si estamos en febrero, que lo estamos, quedan apenas unos meses para que Plaza y Janés la lleve a las librerías. Llevo trabajando en esta historia desde 2015, he convivido con sus personajes durante casi dos años, pero lo que contienen sus páginas es aún un misterio para el resto del mundo. Lo que sí puedo adelantar por fin es su título: LA CASA ENTRE LOS CACTUS.

Tengo unas ganas increíbles de presentar a la familia que vive en esa casa. Un hogar lleno de amor y secretos. En sus alrededores pueden escucharse risas, pero también gritos. Quienes disfrutasteis sufriendo con lo que ocurría en el sótano de El brillo de las luciérnagas —y cada vez que leo las miles de reseñas en Amazon o Goodreads me alegro infinito de que fuerais tantos— os garantizo que volveréis a sobrecogeros y emocionaros con La casa entre los cactus. Pero de un modo diferente. Esta vez no hay luciérnagas, oscuridad ni espacios claustrofóbicos, sino un inmenso paisaje desértico en el que transcurre una historia tan dura como la roca y la arena. Tan tierna como la flor de un cactus. Tan estremecedora como la calavera de un animal reflejando la luz plateada de la luna.

Compartiré más información sobre el libro en las próximas semanas y a medida que se acerque el día de publicación, pero ya iba siendo hora de hacer una presentación formal. Lectores, esta es La casa entre los cactus. La casa entre los cactus, estos son tus futuros lectores.

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‘The Light of the Fireflies’ is out now. Read the first chapter

THE LIGHT OF THE FIREFLIES is available NOW at Amazon sites. The book has been included in the Kindle First selection for March, making it available for Amazon members at the price of 1.99$ or Free for Prime members, one month before its official release (April 1st). Get it now at: http://amzn.com/B016A31ZWC

Click on the cover to read the first chapter:

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✹ OUT APRIL 1st or NOW AVAILABLE for 1.99$ for KINDLE FIRST MEMBERS and FREE for AMAZON PRIME MEMBERS ✹

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THE LIGHT OF THE FIREFLIES – PAUL PEN
A haunting and hopeful tale of discovering light in even the darkest of places.

For his whole life, the boy has lived underground, in a basement with his parents, grandmother, sister, and brother. Before he was born, his family was disfigured by a fire. His sister wears a white mask to cover her burns.

He spends his hours with his cactus, reading his book on insects, or touching the one ray of sunlight that filters in through a crack in the ceiling. Ever since his sister had a baby, everyone’s been acting very strangely. The boy begins to wonder why they never say who the father is, about what happened before his own birth, about why they’re shut away.

A few days ago, some fireflies arrived in the basement. His grandma said, There’s no creature more amazing than one that can make its own light. That light makes the boy want to escape, to know the outside world. Problem is, all the doors are locked. And he doesn’t know how to get out.…

 

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‘Trece Historias’, mi nueva colección de relatos

‘TRECE HISTORIAS’ supone mi primera colección de relatos, trece cuentos en los que he podido escribir sobre muchos de mis temas favoritos: los viajes en el tiempo, la venganza, la obsesión, los experimentos anatómicos, la soledad, los freak shows… Finales inesperados, emociones intensas y personajes únicos, conforman esta colección.

Pero ‘TRECE HISTORIAS’ no es sólo una colección de relatos, sino una serie literaria digital. Los relatos irán apareciendo semanalmente, cada jueves, a lo largo de trece semanas, hasta conformar una primera temporada que se alargará durante tres meses llenos de misterio, terror, drama y suspense. De esta forma, cada relato se entiende como un nuevo episodio, independiente, muy en la línea de míticos programas televisivos como ‘Alfred Hitchcock presenta’, ‘Historias de la cripta’ o ‘The Twilight Zone’ (‘En los límites de la realidad’).

Con el fin de convertir la colección en algo más que una experiencia literaria, la publicación de cada relato irá acompañada por la aparición de un vídeo de presentación en el que yo mismo presentaré el relato, avanzando parte de su contenido, tal y como hacían Alfred Hitchcock, Rod Serling o el Guardián de la Cripta al inicio de sus respectivos programas. Estos vídeos se publicarán semanalmente en mi canal de YouTube e incluirán, además de la presentación del relato, la lectura de un fragmento.

Todos los relatos estarán disponibles en Amazon para su lectura en formato digital en dispositivos Kindle, o a través de la aplicación Kindle en cualquier otro dispositivo: iPhone, iPad, dispositivos Android o Windows. Cualquier lector, cualquiera, puede acceder sin problema a los relatos.

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